jueves, 20 de febrero de 2014

¿Pagar por aburrirte?

 A veces los críticos de cine tienen cosas inexplicables. Muchas veces uno puede leer en una crítica de una película algo como "película intranscendente, puede resultar útil si se quiere aparcar el cerebro y entretenerse durante hora y media"

 Pero vamos a ver estup, gilip, totorota, alma de cántaro ¿Para qué te crees que voy al cine? ¿Esperas que pague un dineral (el doble si es española porque le pago la subvención) para ir a aburrirme al cine durante una hora y media?

 Lars von Trier, al salir del cine dices ¡Mi dinero!

 Persiste cierto elitismo absurdo que identifica las películas entretenidas con baja calidad artística. Según parece, para que algo sea bueno en una pantalla de cine tiene que ser un truño aburrido.

 Pues lo siento, pero hay películas de Jackie Chan mejor dirigidas que cualquiera de las españolas de los últimos 10 años. Como por ejemplo Gangster para un Pequeño Milagro.


 Esta escena es un milagro auténtico de precisión, montaje y ritmo cinematográfico, y son sólo dos minutos de película.

 Lo malo es que los críticos no saben de cine, porque te dan la misma crítica para una maravilla de Jackie Chan que para una mier porquería como Transformers.

 Mi consejo: Si el crítico dice que es artística o sensible... Huyan.

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Los negros son trogloditas?

 En aras de la corrección política se comenten un montón de incorrecciones del lenguaje.

 Por algún motivo extraño, a los negros no se les puede decir negros y algo tan común en mi juventud como hablar del África negra parece una blasfemia, cuando no un crimen. Di algo así y te verás rodeado por un montón de gente indignada que ni siquiera seguirán el ejemplo de las Femen (también hablaremos de ellas pronto) para un mínimo consuelo.

 Entonces ¿cómo narices llamamos a un negro? En Estados Unidos los llaman "afroamericanos" pero en España no nos sirve, pocos de ellos han visto América. Además, según ese criterio, un tunecino que emigre a Baltimore sería un afroamericano ¿no? Pues no, sólo para negros, los norteafricanos no son africanos. Además, para igualar las condiciones a los blancos no les dicen blancos, son caucásicos, aunque no sepan ni dónde está el Caucaso.

Mira, éste sí que era caucasiano.

 Entonces, ¿cómo llamamos a un negro en España siendo políticamente correctos? Pues el término en boga es "subsaharianos".
 Lo cual es un disparate del lenguaje. Sub es un prefijo que significa que se sitúa bajo algo. Así, un submarino es algo que está bajo el mar. Si miramos el mapa, veremos que el África Negra se sitúa efectivamente bajo el desierto del Sáhara.

El Sáhara está arriba ¿o no?
 
 Pero la orientación de los mapas es una convención. Y muchas veces los "progres" critican que se ponga el norte arriba porque implica que Europa y Estados Unidos es superior a África y Sudamérica. Así que el término correcto sería sursahariano o sudsahariano para indicar que viven al SUR del Sáhara.
 Así, según el pensamiento políticamente correcto, los negros provienen de cuevas situadas bajo las arenas del Sáhara, seguramente en una sociedad ideal porque ¿qué sentido tiene imaginar una ciudad secreta si el retrete se tupe igual que el de nuestra casa?

 Por cierto, no todos los que nacen en un lugar pertenecen a la misma etnia, si no lo creen, miren estas fotos...

 

Arnold Vosloo y Charlize Theron ¿Tengo que decir cuál es cual?
 
 Según el pensamiento políticamente correcto, son subsaharianos, ya que nacieron en Sudáfrica, es decir "bajo" el Sáhara, pero ¿han oído a algún locutor llamarlos así?
  Así que ya ven, los racistas reales serán los que me acusen a mí de racismo. ¡Lo que hay que ver!

lunes, 10 de febrero de 2014

Orgullo bien y mal entendido

 Como decía Teofrasto, "la dosis hace el veneno".  Así, la toxina botulínica es uno de los venenos más poderosos que existen, causa parálisis muscular y la muerte por el cese de la actividad pulmonar. Sin embargo, en dosis mínimas es un tratamiento para enfermedades neurológicas y también es el bótox, usado en tratamientos estéticos.

 Curiosamente, en el orgullo se cumple el mismo principio. Un poco de orgullo es bueno, aún diría más, es imprescindible para la vida del ser humano. Perder el orgullo, por una humillación grave, puede tener consecuencias nefastas para la psique de la persona o para el desarrollo afectivo del niño. Por el contrario, un exceso de orgullo dificulta las relaciones sociales y provoca conflictos interpersonales.

 Como ejemplo podemos ver la película "El Hombre Tranquilo". Sean Thornton (John Wayne, para que luego digan algunos que no sabía actuar) vuelve a su Innisfree natal, en una Irlanda de tópicos. Era boxeador de éxito en Estados Unidos pero al matar a un rival en un combate se ha retirado y quiere ser sólo un hombre tranquilo.

 Sean Thornton, quiero decir John Wayne.

 Se enamora de Mary Kate Danaher (Maureen O'Hara, la pelirroja ideal) y la corteja, pero el hermano de ésta, Will (Victor Mc Laglen, esta película tiene más talento que todo el cine de los últimos 10 años) le tiene animadversión porque le considera un cobarde. Will Danaher es el ejemplo del orgullo exagerado, es un matón que incluso lleva una libretita donde anota a todos los que le lleva la contraria para no olvidar ni una supuesta afrenta.

 Guapa, pero con carácter.

 En la boda de Sean y Mary Kate, Will se niega a dar la dote por su hermana y golpea a Sean sin que este quiera entrar en una pelea. Ahora es el orgullo de ella el que resulta herido, cree que su marido es un cobarde y eso es una humillación para una mujer de Innisfree.

 Pero Sean no es un cobarde ni carece de orgullo, cuando Mary Kate le abandona llega al punto límite. Va a buscarla a la estación de tren y la lleva a rastras por todo el pueblo, que les va siguiendo y va corriendo la voz de que llega el enfrentamiento que han estado esperando desde la llegada del grandullón de América.

Ésto es cuando se llevaban bien.

 Al final, llegan a los terrenos de Will y Sean le exige el pago de la dote o le "devuelve" a su hermana. Danaher le paga la dote para no ser él el humillado, Thornton toma el dinero y lo arroja a un horno. No le interesa el dinero, sólo quiere restablecer el honor y el orgullo de su mujer. Ella, al verlo le dice que le espera en casa y se va tranquila, ya todos la respetan.

 Pero aún queda saldar el golpe de la boda. Thornton y Danaher se enzarzan en una pelea que les lleva por todo el pueblo hasta que Sean noquea a su cuñado y se reconcilian al estilo irlandes, bebiendo.

 Pese a todo lo que he contado, la película es una comedia encantadora, donde el pueblo de Innisfree es otro protagonista. Como el borrachín Michaleen Flynn (Barry Fitzgerald bordando el papel) que se encarga de todos los asuntos poco honorables de sus vecinos, el inglés imperturbable que lee el periódico en la taberna ajeno (más bien indiferente) a lo que sucede a su alrededor, incluida la pelea del siglo todos los habitantes del pueblo que se hacen pasar por "buenos protestantes" pese a ser católicos para que no trasladen al pastor ante la visita del obispo. Es protestante, pero le quieren por sí mismo, si hay que ser protestantes por un día, pues se hace.

No es que sea curioso, es que me van a preguntar luego.

 Vemos cómo el orgullo puede ser algo bueno, como cuando Sean reacciona sólo en última instancia o malo, como el de Will Danaher que lo hace por creer que el comportamiento de su cuñado se debe a la cobardía. Mary Kate es algo intermedio, ella quiere a su marido pero no podría vivir en esa sociedad y por eso se marcha.

 No se pierdan la película si no la han visto, y ahora una adinanza ¿Cómo se termina una pelea en Irlanda?


sábado, 8 de febrero de 2014

¿Es éste un lugar mucho mejor?

 Cuando uno llega, creo que lo mejor es presentarse. A lo mejor llega alguien aquí pensando que es un blog de viajes o vacaciones. No, la verdad es que no viajo mucho, salvo en la imaginación.

 Aquí hablaré de temas que me interesan, desde la actualidad hasta el Barroco, libros que encuentre interesante o videos que me hagan gracia. Criticaré con ironía porque sin humor no vamos a ninguna parte y me maravillaré de casi todo porque los cínicos me parecen unos aguafiestas.

 ¿Es éste un lugar mucho mejor? Todo depende, la frase de la que saco el título es "Es algo mucho mejor lo que hago ahora que lo que nunca he hecho, un lugar mucho mejor para descansar que aquel que nunca habría imaginado". Es una frase que dice Sydney Carton, el protagonista de Historia de Dos Ciudades de Charles Dickens.

 El caso es que lo dice camino a la guillotina y si normalmente no encontraríamos ese lugar "mucho mejor para descansar" sabemos que Carton ocupa voluntariamente el lugar de otro para salvar a sus amigos, y ese sacrificio por la gente que quiere convierte algo terrible en "algo mucho mejor... que lo que nunca he hecho"

 Intentaremos convertir este blog en un buen lugar, seamos optimistas.

El gran Ronald Colman fue Sydney Carton en 1935